Donald Trump participa en un caso histórico de inmigración ante la Corte Suprema

El presidente estadounidense Donald Trump aprovechó una oportunidad histórica para asistir a las audiencias de la Corte Suprema de Estados Unidos, permaneciendo menos de dos horas en la sala. Participó en el debate de la Corte sobre la ciudadanía por derecho de nacimiento.
La participación del presidente en los procedimientos judiciales no está prohibida por ley. Sin embargo, algunos críticos podrían interpretar esta acción como una distracción y un intento de influir en las decisiones judiciales.
Según la BBC, tras su regreso al poder, Trump emitió una orden para suspender la concesión automática de la ciudadanía a los hijos de padres que se encuentran en el país de forma ilegal o temporal. Su inusual visita a la Corte demuestra la importancia y el riesgo que puede tener para sus decisiones en este caso.
Este es el primer caso de inmigración que la Corte Suprema examina durante el segundo mandato de Trump. El tribunal ya ha examinado otros casos relacionados con las políticas migratorias de Trump, pero aún no ha emitido un fallo definitivo.
La orden de eliminar la ciudadanía por derecho de nacimiento no es un elemento central de la estrategia general de Trump para deportar a millones de inmigrantes indocumentados. Sin embargo, la idea goza de popularidad entre sus seguidores y ha formado parte de su agenda migratoria desde hace tiempo.
Si el tribunal ratifica la orden, Trump podría proclamar la victoria y utilizarla para movilizar a sus seguidores de MAGA de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre.
Tras la audiencia, Trump describió a Estados Unidos en su sitio web Truth Social como el único país del mundo que otorga la ciudadanía por derecho de nacimiento.
La Decimocuarta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos establece que «toda persona nacida en Estados Unidos es ciudadana de Estados Unidos». Desde entonces, los tribunales han interpretado esta definición de forma amplia, dictaminando en 1898 que también se aplica a los hijos de inmigrantes.
Los expertos afirman que si la Corte Suprema respalda la postura de Trump, el estatus legal de unos 250.000 niños nacidos cada año en Estados Unidos podría verse comprometido. Millones de familias también tendrían que solicitar la ciudadanía para sus hijos.
Se espera la decisión final al término del período de sesiones de la Corte Suprema, en junio o principios de julio.
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