Putin no logra un acuerdo con China sobre «Fuerza de Siberia 2»

Ha concluido la visita oficial del presidente ruso Vladímir Putin a China, la quinta desde el inicio de las operaciones militares en Ucrania y la 25.ª en total durante su carrera política. Aunque este encuentro de alto nivel aclaró muchas cuestiones geopolíticas y económicas, no proporcionó el tan esperado acuerdo final sobre la construcción del gasoducto «Fuerza de Siberia 2», vital para Moscú.
10 años de negociaciones y «aspectos delicados» sin resolver
Este gran megaproyecto, que pretende aumentar los suministros de gas ruso al mercado chino a 100 000 millones de metros cúbicos al año, lleva más de 10 años siendo objeto de debate entre ambos países. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, admitió al término de las conversaciones a puerta cerrada entre Putin y el presidente chino Xi Jinping que aún quedan cuestiones pendientes sobre el proyecto.
«En este momento, es necesario resolver por completo algunos aspectos muy delicados. Se ha llegado a un consenso general sobre los parámetros técnicos principales del futuro gasoducto y su trazado geográfico. Sin embargo, todavía no existe un acuerdo firme y definitivo sobre los plazos para la ejecución práctica del proyecto», explicó Peskov.
Cuando los periodistas le preguntaron por los plazos, el portavoz respondió: «Todavía no hay claridad al respecto. En cualquier caso, se trata de un secreto comercial. No obstante, los resultados obtenidos son un gran éxito».
Una gran delegación y ningún contrato energético firmado
Vladímir Putin llevó consigo a Pekín una delegación oficial de alto nivel. Incluía a 5 viceprimeros ministros, 8 ministros y los jefes de las principales empresas estatales que son pilares de la economía rusa, como Gazprom y Rosneft. Durante las conversaciones, el líder ruso habló de las «perspectivas infinitas» de cooperación entre ambos países y prometió a Pekín exportaciones «ininterrumpidas» de petróleo, carbón y gas natural.
Al término de la cumbre, se firmaron 40 documentos importantes entre funcionarios de ambos países en diversos ámbitos. Sin embargo, un examen detenido de la lista anunciada oficialmente por el Kremlin reveló que ninguno de ellos contemplaba la construcción del gasoducto «Fuerza de Siberia 2» ni una nueva asociación estratégica en el sector del petróleo y el gas. Esto indica que la parte china sigue manteniendo una postura firme sobre los precios del gas o las condiciones del proyecto.
El papel actual del gas ruso en el mercado chino
Actualmente, China compra cada año 38 000 millones de metros cúbicos de gas natural a su vecino del norte. Esta cifra representa casi la mitad de las exportaciones totales de Gazprom a países fuera de la CEI, tras la pérdida del mercado europeo debido a la guerra. En general, las exportaciones mundiales actuales de gas ruso se acercan a los niveles más bajos observados desde finales de los años ochenta.
Para finales de la década actual (2030), el gobierno ruso planea aumentar los suministros de gas a China en un 47% adicional, alcanzando los 56 000 millones de metros cúbicos al año. Se espera que este objetivo se logre mediante 12 000 millones de metros cúbicos adicionales a través de la ruta del Lejano Oriente y mediante la ampliación de la capacidad del gasoducto existente «Fuerza de Siberia 1» (6000 millones de metros cúbicos). Sin embargo, el destino del proyecto «Fuerza de Siberia 2», que debía sustituir totalmente al mercado europeo, sigue siendo desconocido.
¿Por qué cree que China está retrasando la firma del contrato del gasoducto «Fuerza de Siberia 2» y qué debería hacer Rusia en esta situación?
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