Estados del Golfo disuaden a Trump de atacar a Irán

Funcionarios de Arabia Saudita, Catar y Omán lograron disuadir al presidente estadounidense Donald Trump de atacar a Irán. Un alto funcionario saudí declaró a AFP que los tres estados del Golfo realizaron importantes esfuerzos diplomáticos en los últimos minutos para persuadir a Washington de que se abstuviera de tomar una medida drástica.
"Los tres estados del Golfo realizaron numerosos esfuerzos diplomáticos en los últimos minutos para persuadir al presidente Trump de que diera a Irán la oportunidad de demostrar sus buenas intenciones", declaró el funcionario.
Enfatizó que el asunto no se detuvo ahí: las partes siguen dialogando con Estados Unidos y continúan las negociaciones para "fortalecer la confianza alcanzada y mantener el clima positivo actual". En otras palabras, el objetivo es "calmar" la situación, resolverla verbalmente y evitar un nuevo conflicto.
Las preocupaciones económicas también se mencionan en este contexto. Como informó previamente The Wall Street Journal, los países árabes, liderados por Arabia Saudita, han pedido a los funcionarios estadounidenses que se abstengan de atacar a Teherán. Se afirma que una medida drástica contra el régimen iraní y un intento de derrocarlo podrían desestabilizar los mercados petroleros, impulsar los precios y, como resultado, afectar negativamente a la economía estadounidense.
Además, hay ciertas señales provenientes de Irán. Según el embajador de Irán en Pakistán, Reza Amiri Moghadam, Donald Trump ya ha comunicado a Teherán que no atacará el país. A cambio, Estados Unidos ha pedido a Irán que mantenga la moderación y no ataque objetivos estadounidenses en la región.
Una de las razones detrás de todo esto son las protestas en Irán. Tras el inicio de las protestas, Trump declaró que las autoridades estadounidenses estaban considerando varias opciones de acción "con mucha seriedad". Según The New York Times, a Trump se le presentaron varios escenarios para nuevos ataques contra Irán, incluyendo la opción de atacar objetivos no militares en Teherán.
Sin embargo, el 14 de enero, Trump, citando "fuentes fiables", afirmó que las autoridades iraníes se habían negado a ejecutar a los manifestantes. Así pues, la lucha en Washington entre la "acción dura" y la "presión política" aún no ha terminado, pero parece haber inclinado la balanza diplomática por ahora.
En resumen, los países del Golfo han recurrido esta vez a la "diplomacia preventiva": para evitar que estalle un conflicto y reducir el fuego. Ahora, la tarea más importante es mantener este "ambiente positivo", porque una vez que surge una chispa en la región, sus llamas pueden arrasar con todo, desde el mercado petrolero hasta la seguridad.
¡Lee “Zamin” en Telegram!