Las tensiones militar-políticas entre EE. UU. y Cuba alcanzan su punto máximo

La situación geopolítica en la región de América del Norte y Central ha dado un giro crítico repentino. La frialdad y las tensiones políticas que han durado años entre la Casa Blanca y los líderes cubanos han vuelto a estallar. El Secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, declaró que la Isla de la Libertad (Cuba) representa una «grave amenaza para la seguridad nacional» directa para los Estados Unidos. Por esta razón, las posibilidades de llegar a un acuerdo de paz y restablecer las relaciones diplomáticas con la Habana oficial se evalúan actualmente como «muy bajas». Así lo informó la mundialmente famosa BBC agencia de noticias.
Las declaraciones agudas de Washington no se hicieron sin razón. Apenas un día antes, el sistema judicial de EE. UU. había presentado oficialmente cargos de asesinato contra el expresidente de Cuba, el legendario Raúl Castro. El asunto se remonta a 1996, cuando dos aviones pertenecientes a la organización humanitaria «Hermanos al Rescate» fueron derribados por la Fuerza Aérea cubana sobre aguas internacionales, lo que resultó en la muerte de tres ciudadanos estadounidenses. Años después, Washington ha acusado a Raúl Castro, ahora de 94 años, de ordenar directamente el asesinato de los estadounidenses.
El Secretario de Estado Marco Rubio enfatizó firmemente que el presidente de EE. UU., Donald Trump, tiene el pleno derecho legal y la obligación de proteger a su país y a sus ciudadanos de cualquier amenaza extranjera, incluso mediante la fuerza de las armas.
¿Se ha perdido la esperanza en la diplomacia?
El 21 de mayo durante una conversación con representantes de los medios, Marco Rubio reconoció que las negociaciones diplomáticas siguen siendo la forma más óptima de coordinar las relaciones entre los dos países. Sin embargo, no ocultó la decepción de la Casa Blanca:
«Para ser honesto, dado con quién estamos tratando en Cuba y el régimen político que hay allí, la probabilidad de que se establezca la paz en un futuro cercano es extremadamente baja», agregó el jefe de la diplomacia estadounidense.
Además, acusó abiertamente a los líderes cubanos de ser «uno de los principales patrocinadores que financian y apoyan el terrorismo internacional en toda la región americana».
La respuesta tajante de La Habana: «Esto es simplemente una mentira y una agresión»
El Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, reaccionó rápida y tajantemente a estas graves acusaciones de la Casa Blanca. Acusó a Marco Rubio de «mentir descaradamente» ante la comunidad internacional, afirmando que el estado cubano nunca ha amenazado la seguridad de EE. UU. en su historia y nunca ha tenido la intención de hacerlo.
Según el jefe del departamento de política exterior de la Isla de la Libertad, el Secretario de Estado Rubio está tratando deliberadamente de «incitar a la agresión militar» y arrastrar a ambas naciones al vórtice de la guerra. Rodríguez señaló con pesar que la Washington oficial ha estado continuando ataques económicos y políticos «brutales, injustos y sistemáticos» contra el pueblo cubano y su soberanía durante muchos años.
Una flota masiva de portaaviones nucleares entra en el Mar Caribe
En el contexto de las guerras diplomáticas, las Fuerzas Armadas de EE. UU. han comenzado a demostrar su preparación para una acción militar real. Según una declaración oficial del Comando Sur de EE. UU., un grupo de ataque masivo liderado por el famoso portaaviones de propulsión nuclear USS Nimitz ha entrado oficialmente en la cuenca del Mar Caribe.
Esta flota masiva no está sola; como parte de ella, se han desplegado las siguientes fuerzas militares importantes cerca de la costa cubana:
Incluyendo numerosos aviones de combate y bombarderos, Carrier Air Wing 17 grupo de aviación de combate;
Armado con los sistemas de misiles más modernos, USS Gridley destructor de misiles guiados;
Asegurando las operaciones de combate a largo plazo de la flota, USNS Matuxent petrolero de suministro especial.
El comando del Pentágono no ocultó que el propósito de movilizar esta fuerza naval masiva a la región es demostrar claramente el «alto nivel de preparación para el combate, el potencial de ataques rápidos a cualquier distancia y la superioridad estratégica» de las fuerzas militares de EE. UU. Los analistas políticos mundiales expresan su preocupación de que una nueva «crisis de los misiles» pueda comenzar en la cuenca del Caribe.
¿Crees que el envío por parte de EE. UU. de un portaaviones nuclear cerca de Cuba encenderá una nueva guerra en la región, o es esto solo una demostración política para intimidar a La Habana?
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