Se imponen fuertes multas por la quema de residuos

Se están introduciendo nuevas medidas de sanción en Uzbekistán para prevenir la contaminación del aire y proteger el medio ambiente. La ley correspondiente, firmada por el Presidente el 4 de mayo, entrará en vigor el 5 de agosto.
Según la nueva normativa, la quema a cielo abierto de materiales que no son combustibles y de diversos tipos de residuos en lugares no autorizados se clasifica como una infracción. Estos cambios se incorporaron al artículo 88 del Código de Responsabilidad Administrativa relativo a la contaminación del aire.
De acuerdo con la ley, está prohibido quemar combustibles, sustancias que puedan utilizarse como combustible o sus mezclas, materiales no combustibles y residuos a cielo abierto en lugares no destinados a ello y sin equipos especiales.
Asimismo, la quema de materiales como neumáticos, betún, fueloil, películas, cartón sintético y caucho como combustible en invernaderos, edificios de producción y dispositivos de combustión también se considera una infracción. Esto se debe a que la quema de tales sustancias puede liberar humo y compuestos químicos nocivos para la salud humana y la naturaleza.
También se han fijado importes de multas para las nuevas infracciones. Por una primera infracción, los ciudadanos pueden enfrentar una multa de entre 15 y 25 veces el importe base de cálculo, es decir, entre 6,18 millones y 10,3 millones de soums.
Para los funcionarios, la sanción es aún más severa. Serán multados con entre 25 y 50 veces el importe base de cálculo, es decir, entre 10,3 millones y 20,6 millones de soums.
Si esta infracción se repite en el plazo de un año tras la aplicación de una sanción administrativa, el importe de la multa aumenta. En tal caso, los ciudadanos pueden pagar entre 10,3 millones y 20,6 millones de soums, y los funcionarios entre 20,6 millones y 28,84 millones de soums.
Los expertos señalan que la quema incontrolada de residuos afecta negativamente a la calidad del aire, pone en peligro la salud pública y empeora la situación ecológica. Se liberan gases nocivos, especialmente cuando se queman plásticos, caucho, neumáticos, fueloil y materiales sintéticos.
En resumen, a partir del 5 de agosto, quemar residuos y materiales no combustibles en cualquier lugar saldrá caro. El objetivo no es solo la multa, sino mantener el aire limpio, proteger la salud de las personas y fortalecer la responsabilidad ecológica. La era de considerar la naturaleza como un «horno» está terminando; ahora, cada humo tiene sus consecuencias.
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