El riesgo de demoler muros de carga ha aumentado drásticamente

En Uzbekistán, los casos de demolición arbitraria de muros de carga y estructuras en edificios de apartamentos han aumentado significativamente. En 2025, se identificaron más de 2.400 infracciones de este tipo. A modo de comparación, hace tres años, esta cifra era de solo 563.
Estas cifras no son solo estadísticas. Se trata de la seguridad de las familias que viven en edificios y de la integridad estructural de todo el edificio. Demoler un muro de carga no es solo una reforma o rediseño; es un acto extremadamente irresponsable que amenaza la estructura de todo el edificio.
La información presentada al Presidente indica que algunos ciudadanos intervienen en partes estructurales para ampliar apartamentos, convertirlos en locales comerciales o cambiar la distribución interna. Sin embargo, realizar tales trabajos sin una evaluación experta supone una grave amenaza para la resistencia sísmica, la estabilidad y la seguridad general del edificio.
Los edificios de más de 50 años de antigüedad corren un riesgo especial. Según los datos, hay 15.200 edificios de este tipo en el país. En ellos, cualquier reconstrucción no autorizada o demolición de muros puede causar un peligro aún mayor.
Otro aspecto doloroso del problema es que los mecanismos de control no son lo suficientemente eficaces. Las normativas actuales no logran detener por completo las infracciones que amenazan la seguridad de los edificios. A veces, las personas actúan con la idea errónea de que "es mi casa, hago lo que quiero". Pero en un edificio de apartamentos, un error en una unidad puede convertirse en un peligro para toda la entrada.
Por ello, se proponen una serie de medidas estrictas en el sector residencial. Esto incluye considerar restricciones para cambios de categoría, reconstrucciones y remodelaciones peligrosas en edificios de más de 50 años. El objetivo principal es prevenir posibles desastres tecnológicos.
Además, se propone otorgar a la Inspección de Construcción la autoridad para imponer multas inmediatas a quienes desmantelen arbitrariamente estructuras de carga. Esto permitiría actuar contra situaciones peligrosas sin burocracia innecesaria.
El objetivo principal de esta reforma es garantizar la seguridad pública, proteger la vida de los ciudadanos que viven en edificios de apartamentos y detener las acciones arbitrarias que comprometen la estabilidad de los edificios.
En resumen, demoler un muro no es una simple reparación. Especialmente si es una estructura de carga, es un asunto que afecta al destino de todo el edificio. Poner en riesgo todo el edificio para hacer un apartamento "más bonito" puede salir muy caro. Es mejor apagar el fuego antes de que aparezca el humo.
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