Se creará un nuevo sistema de control para operaciones financieras de riesgo

Uzbekistán planea introducir un nuevo sistema para evaluar las actividades de las organizaciones que realizan transacciones financieras y de bienes. Esta iniciativa tiene como objetivo identificar y prevenir riesgos graves como el lavado de dinero, la financiación del terrorismo y la financiación de la proliferación de armas de destrucción masiva.
Según el proyecto de reglamento, dichas organizaciones se clasificarán en categorías de riesgo "alto", "medio" y "bajo" basándose en un sistema de puntuación especial. Esto significa que no se aplicará un control uniforme a todas las organizaciones. Las actividades, operaciones, historial e indicadores de riesgo de cada entidad se analizarán individualmente.
El proceso de evaluación tendrá en cuenta datos estadísticos, transacciones sospechosas, información proporcionada por organismos gubernamentales, informes de ciudadanos u organizaciones, así como fuentes de datos externas. Esto ayuda a determinar qué organizaciones tienen un riesgo alto y cuáles tienen una baja probabilidad de incumplimiento.
El objetivo principal del nuevo sistema es hacer que la supervisión sea más específica y eficaz. La identificación oportuna de los riesgos en los sectores financieros es crucial. Los casos relacionados con el lavado de dinero o la financiación del terrorismo representan graves amenazas no solo para la economía, sino también para la seguridad nacional y pública.
El documento especifica que se llevarán a cabo medidas preventivas en las organizaciones evaluadas como de riesgo alto o medio para evitar infracciones. Estas medidas permitirán a las organizaciones corregir deficiencias, fortalecer los controles internos y cumplir con los requisitos legales.
Si las situaciones de riesgo persisten después de las medidas preventivas, se podrá iniciar una inspección. Por lo tanto, las inspecciones no serán aleatorias ni generales, sino que se llevarán a cabo solo cuando existan riesgos y fundamentos específicos.
Al mismo tiempo, se estipula que si se detectan amenazas a la vida y la seguridad, financiación del terrorismo o lavado de dinero, se podrán realizar inspecciones sin medidas preventivas previas. Es necesaria una acción rápida en tales situaciones, ya que el retraso puede tener consecuencias graves.
El proyecto también prevé la no injerencia en las actividades de las organizaciones consideradas de bajo riesgo. Esta es una garantía importante para las empresas honestas y ordenadas. Las entidades que cumplen con los requisitos legales estarán protegidas contra inspecciones excesivas y presiones.
En resumen, el nuevo sistema sirve para evaluar previamente los riesgos financieros, identificar transacciones sospechosas y establecer una supervisión justa. Las organizaciones de alto riesgo recibirán atención especial, mientras que las entidades de bajo riesgo no enfrentarán interferencias innecesarias. El objetivo es claro: el sistema financiero debe operar de manera limpia, transparente y segura.
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