China comenzará a entregar autos voladores a finales de 2026

Una nueva generación de transporte aéreo de despegue y aterrizaje vertical, denominada "automóviles voladores" en China, está cada vez más cerca de llegar al mercado. Se trata de dispositivos eléctricos eVTOL (despegue y aterrizaje vertical): los ingenieros quieren que pasen de ser una tecnología que vuela en ferias a la fase de servicio real.
Algunos fabricantes ya hablan de planes para iniciar las entregas para pedidos anticipados en 2026 y lanzar entregas masivas para finales de ese mismo año.
El problema no solo reside en la tecnología, sino también en la normativa
Para este tipo de transporte, las palabras "despegue y aterrizaje" no son suficientes; se necesitan regulaciones claras para su movimiento seguro dentro de la ciudad, rutas, corredores aéreos, pistas de aterrizaje y control de despacho. En China, se dice que un amplio programa llamado "economía de baja altitud" está avanzando en esta dirección: turismo, logística, servicios de rescate y, posteriormente, transporte de pasajeros.
Un punto importante en este momento es que la legislación también se está actualizando. Por ejemplo, China ha introducido enmiendas a la Ley de Aviación Civil, reforzando la regulación oficial de los drones y los requisitos de seguridad. Se informa que algunas de las normas entrarán en vigor el 1 de julio de 2026. Esto servirá para establecer un sistema más estricto de control general sobre el tráfico aéreo de baja altitud.
¿Qué ciudades pueden allanar el camino para el transporte aéreo de baja altitud?
Diversas fuentes indican que varias grandes ciudades de China se están preparando para planificar y modernizar la infraestructura para el transporte aéreo de baja altitud. En particular, se han mencionado planes para la apertura gradual de aeródromos de baja altitud en ciudades como Shenzhen y la formación de una red de puntos de despegue y aterrizaje.
Esto significa que, incluso si la tecnología está lista para 2026, su uso masivo dependerá en gran medida del avance de la infraestructura urbana y de las leyes y regulaciones.
¿Por qué es esto una señal importante para China?
Los analistas ven este segmento como una nueva prueba de la competitividad tecnológica de los productos chinos: gestionar simultáneamente la producción, la certificación, la infraestructura y el mercado es una enorme tarea a nivel estatal. Por ello, algunas empresas ya hablan de entregas para el segundo semestre de 2026.
En definitiva, una cosa está clara: el tema de los "coches voladores" ya no es una fantasía, sino que sigue siendo una cuestión de paciencia y reglas. Si las primeras entregas reales comienzan a finales de 2026, el mayor reto en la siguiente fase será convertirlo en un servicio seguro, asequible y de consumo masivo.
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