Putin guarda silencio sobre Venezuela: ¿Cuál es el plan del Kremlin?

El presidente ruso, Vladimir Putin, aún no se ha pronunciado con claridad sobre las acciones de Estados Unidos en Venezuela. Según The Moscow Times, en su primer discurso público desde las fiestas de Año Nuevo, Putin no mencionó la captura de Nicolás Maduro por parte del ejército estadounidense durante la ceremonia de aceptación de credenciales de los embajadores extranjeros en el Kremlin. Sin embargo, sí mencionó a Venezuela como un "amigo" y un "socio confiable" de Rusia.
Cabe destacar que Putin no se pronunció sobre la incautación de petroleros pertenecientes a la "flota secreta" rusa, utilizados para transportar petróleo venezolano. Es decir, el espectro de temas es amplio, pero la respuesta es el silencio.
La ruptura de este espíritu continuó el 15 de enero: en la primera rueda de prensa del nuevo año, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, no dijo ni una palabra sobre Venezuela. Esto también refuerza las sospechas de que "no se trata de una coincidencia, sino de un plan".
En su discurso a los embajadores, Putin describió el contexto general con mayor precisión: afirmó que la situación en el ámbito internacional "está empeorando cada vez más". Según él, en lugar de buscar consenso y compromiso, se están intensificando las acciones unilaterales y peligrosas, y el diálogo entre Estados se está convirtiendo en un "monólogo": alguien considera correcto imponer su voluntad, "enseñar la vida" y dar órdenes.
Sin embargo, la falta de declaraciones tan contundentes sobre Venezuela ha suscitado dudas entre periodistas y observadores. Dado que se dice que la operación es contra Maduro: la acción contra una persona acusada de organizar el narcotráfico en Estados Unidos y que se enfrenta a cadena perpetua ha generado nerviosismo en Moscú. No obstante, según una fuente conocedora de la situación, las relaciones con Washington son ahora más importantes para el Kremlin que Venezuela.
Según la fuente, el Kremlin no percibe la pérdida de un régimen amigo en Venezuela como una "catástrofe". En este punto, la atención se centra en Irán: el interlocutor de Bloomberg señala que la situación en torno a Irán es bastante grave: Trump ha amenazado con ataques en apoyo a los manifestantes contra Teherán. Irán es uno de los principales socios militares de Rusia: se dice que, desde el inicio de la guerra en Ucrania, ha suministrado misiles y drones por valor de 3.000 millones de dólares. Sin embargo, incluso en este caso, se cree que Moscú podría limitarse a un apoyo verbal, sin intervención directa.
En un momento en que el regreso de Trump a la Casa Blanca y las señales de "calificación" en las relaciones entre Moscú y Washington son visibles, el politólogo alemán Felix Riefer también habló sobre la actitud cautelosa de Rusia ante las "aperturas estadounidenses hacia Venezuela". Incluso expresó la dura opinión de que "Rusia, de hecho, entregó a Maduro antes". Al mismo tiempo, Riefer señaló que la imagen de Rusia en el ámbito internacional se ha debilitado, concluyendo que "quien deposita sus esperanzas en Rusia ni siquiera puede contar con su protección".
En resumen, el silencio de Moscú parece ser más que un simple "sin comentarios": es un cálculo. El Kremlin parece estar mirando el panorama general y restando importancia al problema venezolano en la balanza de las relaciones con Washington. Pero este enfoque tiene un precio: un aliado que hoy permanece en silencio puede no ser visto como una "mano confiable" para los demás mañana.
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