La crónica epigenética de la humanidad: cómo la selección natural cambió nuestros genes?

Durante décadas, los científicos han intentado comprender por qué, a pesar de que los genomas humano y de chimpancé son idénticos en un 99 por ciento, somos tan drásticamente diferentes. La respuesta reside en el sistema de «interruptores» que controlan los genes. Un equipo de investigación dirigido por el profesor Hunter Fraser de la Universidad de Stanford demostró que este proceso no es aleatorio, sino el resultado de la selección natural. Así lo informa Ixbt.com informa .
Los investigadores utilizaron un método que involucra células híbridas tetraploides llamadas «células centauro». Este método permitió comparar los genomas humano y de chimpancé en el mismo entorno. Los resultados mostraron que entre el 83 y el 93 por ciento de los cambios en la metilación del ADN están determinados por el propio código de ADN local. Esto significa que la evolución ha cambiado no solo los ajustes externos, sino los mecanismos mismos de funcionamiento de los genes.
El descubrimiento más importante es que estos cambios no son «ruido» aleatorio, sino el producto de una selección natural dirigida. En particular, los cambios epigenéticos en los genes GRIK2 y TUBB3 aumentaron la plasticidad sináptica en el cerebro, dándonos una ventaja en las capacidades cognitivas y el desarrollo del lenguaje. Estos cambios también influyeron en la estructura del esqueleto facial y el momento de la erupción dental.
Como señaló el renombrado paleogenetista David Gokhman, la epigenética revela detalles evolutivos invisibles al leer el código genético simple. El crecimiento y la maduración más lentos del cuerpo humano en comparación con los primates son parte de este complejo proceso de adaptación. Este estudio confirma que los «interruptores» epigenéticos desempeñaron un papel decisivo en la formación de la apariencia y la inteligencia humanas modernas.
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