Laporta explicó claramente por qué se marchó Xavi: todos los detalles...

El expresidente del Barcelona y candidato a las próximas elecciones, Joan Laporta, ha vuelto a explicar las circunstancias de la salida de Xavi del cargo de entrenador en 2024. Según él, esta decisión no fue un paso "emocional"; se trata de un asunto mucho más profundo, relacionado con los planes de futuro del club y el ambiente en el equipo.
Hablando de confianza y "sushi"
Laporta consideró las historias que circulaban en aquel momento sobre la negociación de una extensión de contrato, e incluso "se pidió sushi para la celebración", como una simple anécdota. En su opinión, este no era el problema principal. El punto clave era la confianza del entrenador en el futuro del equipo, es decir, su postura interna sobre si el Barça realmente puede luchar por el campeonato.
El conflicto entre el entrenador y la directiva
Según Laporta, los frecuentes cambios de opinión de Xavi preocuparon seriamente a la directiva. Explicó esta situación con un ejemplo:
— No fue una decisión impulsiva. Cuando le pregunté sobre la experiencia, dijo que ya había adquirido suficiente experiencia en Catar. Le creí, pero no todo salió como esperábamos.
Según Laporta, el mayor punto de inflexión fueron precisamente las declaraciones públicas de Xavi. Cuando la directiva le preguntó al entrenador "¿Cuánto cree en el equipo?", Xavi respondió que creía al cien por cien. Sin embargo, dos semanas después, afirmó que el Barça podría no ser competitivo hasta dentro de dos años. Esto reforzó la conclusión dentro del club de que "no estamos en el mismo camino".
Plan para "limpiar" la plantilla
El detalle más interesante que reveló Laporta fue el tema de la plantilla. Dijo lo siguiente, citando información del director deportivo del club, Deco:
— Deco me dijo que Xavi quería renovar a 10 jugadores de la plantilla. Esto era completamente contrario al ambiente del equipo y a los planes del club.
Es decir, no se trataba solo del resultado, sino también de la dirección estratégica de "cómo, con quién y en qué ambiente". Para la directiva, la idea de sustituir a 10 jugadores a la vez se consideraba una decisión que pondría en peligro la política interna, los planes y el equilibrio del vestuario.
Una nueva era y preguntas pendientes
Es sabido que una nueva era comenzó en el Barcelona tras la marcha de Xavi. Pero estas palabras de Laporta demuestran algo aún más claro: en aquel momento, la relación entre el entrenador y la directiva no era del todo correcta; al contrario, existían serias contradicciones en cuanto a confianza y dirección.
En resumen, el "sushi" es solo un trasfondo. El escenario principal fue un choque de creencias, estrategias y puntos de vista sobre cómo reconstruir el equipo.
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