La administración de Trump endurece drásticamente los controles para los migrantes

La política migratoria en los Estados Unidos se está volviendo aún más estricta. Las nuevas decisiones adoptadas por la administración del presidente Donald Trump tienen como objetivo fortalecer significativamente el control sobre los migrantes.
A partir del 27 de abril, el USCIS (Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos) ha llevado los procesos de verificación a una nueva etapa.
A partir de ahora, el personal del USCIS tiene un acceso ampliado a las bases de datos del FBI, lo que permite realizar investigaciones más profundas durante la revisión de las solicitudes.
Según el nuevo procedimiento, ninguna solicitud será aprobada hasta que se obtenga información completa sobre antecedentes penales o detenciones. Esto se aplica a casi todas las solicitudes que requieren la presentación de huellas dactilares.
Estos cambios afectarán a una serie de áreas importantes. En particular, se revisarán con mayor minuciosidad las solicitudes de Green Card (ajuste de estatus migratorio), obtención de la ciudadanía (naturalización), reunificación familiar (parientes, cónyuges), así como otros tipos de visas y asilo.
Bajo el nuevo sistema, las huellas dactilares se enviarán automáticamente a la base de datos del FBI y se verificará exhaustivamente el historial criminal del solicitante. Si el proceso de verificación no ha concluido, el plazo para la toma de decisiones se prorrogará.
Esto podría causar retrasos inesperados para muchos solicitantes.
Además, las medidas de control se están ampliando aún más. Ahora, los solicitantes serán investigados más a fondo a través de su actividad en redes sociales, situación financiera, lugar de residencia e incluso mediante reentrevistas.
Se prestará especial atención a las personas procedentes de países clasificados en la categoría de "alto riesgo".
Los funcionarios del USCIS, reconociendo que los controles anteriores no eran lo suficientemente estrictos, subrayan que las nuevas medidas servirán para fortalecer la seguridad nacional.
En su opinión, estos cambios están destinados a evitar que personas que puedan representar una amenaza para los Estados Unidos obtengan un estatus legal en el país.
En resumen, la política migratoria en los Estados Unidos está bajo un control aún más riguroso. Esto significa un aumento en los requisitos para los solicitantes, verificaciones más prolongadas y una mayor complejidad en el proceso.