"La puerta del infierno": ¿Dónde se encuentra la zona más peligrosa de la Tierra?

Imagínese: está en otro planeta, bajo tierra donde vapores tóxicos brotan como fuego y el suelo del desierto infinito está cubierto de capas de sal y ácido. Entre este paisaje desolado hay varios lagos, pero su agua es de un amarillo brillante o verdoso debido a la alta concentración de azufre, irradiando incluso más calor que el fuego.
Este lugar extremadamente peligroso realmente existe. Aunque pocas personas saben de él, llegar allí es casi imposible y regresar ileso se considera un verdadero milagro.
Sobre la "Puerta del Infierno"
Esta zona extremadamente peligrosa de nuestro planeta se encuentra en el norte de Etiopía, en la región que las tribus locales Afar llaman Danakil. Si mira el mapa, es un área dentro de la cuenca del Afar, ubicada más de cien metros por debajo del nivel del mar. Precisamente en este punto convergen los bordes de tres enormes placas litosféricas.
Estas placas están en movimiento constante, y su desplazamiento hacia diferentes direcciones genera fenómenos naturales aterradores en la superficie. La depresión mide aproximadamente 40 km de largo y 10 km de ancho, pero estas cifras no reflejan completamente la fuerza aterradora del lugar. Rodeada de rocas y montañas planas, la naturaleza parece haber mezclado ácido, fuego y sal en un gran recipiente.
¿Por qué respirar y moverse aquí es peligroso?

En Danakil, el aire y la tierra pueden volverse mortales para los humanos en cuestión de segundos. Aunque la temperatura media ronda los 35 grados, a menudo alcanza los 50. El sol abrasador puede asar a cualquier ser vivo y la lluvia es casi inexistente.
La superficie de la depresión está cubierta por una capa aterradora de sal formada durante millones de años. Bajo esta costra frágil se esconden lagos ácidos calientes. Desde las profundidades subterráneas emerge gas de azufre tóxico. Una persona que caiga en una grieta tan grande moriría por quemaduras químicas en pocos segundos. Respirar también es peligroso: los vapores de ácido en el aire corroen los pulmones.
El lago de fuego del desierto
La parte más asombrosa de la depresión es el volcán Erta Ale. Los locales lo llaman "Montaña de Humo". El lago de lava en su cima ha estado hirviendo constantemente durante muchos años. Por la noche, el resplandor rojo brillante de la lava es visible a kilómetros de distancia.
La lava no se solidifica, siempre está hirviendo. Los flujos de fuego bajan por las montañas, tiñendo el entorno de rojo y negro. Según los científicos, este proceso ocurrió hace miles de millones de años cuando la Tierra aún se estaba formando.
¿Cómo sobrevive el ser humano en estas condiciones?

Aunque parezca increíble, la gente vive en estas condiciones. Las tribus Afar han habitado los bordes de la depresión durante siglos. Para ellos, la sal es el "oro blanco". Los hombres, armados solo con un palo y un cuchillo, salen a la llanura abrasadora. Cortan pesadas losas de las capas de sal, las cargan en camellos y viajan hacia mercados lejanos en las montañas.
Si pierden el conocimiento por el calor o los gases peligrosos, no hay vuelta atrás. Los Afar conocen cada grieta de la tierra como la palma de su mano: sienten dónde es seguro pisar y dónde el suelo puede volverse ácido. Están acostumbrados a convivir con vapores tóxicos, pero no se comunican con extraños y permiten que muy pocas personas entren en su territorio.
Un lugar único para los científicos

Danakil es un verdadero tesoro para geólogos y paleontólogos. Aquí se puede observar el proceso de desplazamiento de las placas litosféricas. Los científicos ven con sus propios ojos la formación de capas terrestres y el surgimiento de futuros océanos.
El descubrimiento más importante ocurrió en la década de 1970: cerca de la cuenca se encontraron restos de criaturas antiguas. Se trata de los restos de una mujer de hace aproximadamente 3 millones de años, a quien los científicos llamaron Lucy. Caminaba sobre dos piernas y su cráneo era similar al de un simio. Este hallazgo demostró que la humanidad surgió precisamente en lugares rodeados de volcanes y una naturaleza aterradora.
¿Por qué la gente común no debería ir allí?

Hoy en día, el acceso al desierto de Danakil es casi imposible para los turistas. Los conflictos políticos en la frontera entre Etiopía y Eritrea también aumentan el peligro. Además del sol abrasador y los gases tóxicos, existe una alta probabilidad de encontrarse con patrullas armadas o bandidos.
El gobierno local concede permiso para entrar en esta zona muy raramente. Las expediciones deben contratar guardias de las tribus Afar, ya que solo ellos conocen las rutas seguras. Para el resto, la entrada es imposible.