Detenido un espía que vigilaba la embajada británica en Moscú: acusado de planear un atentado contra el embajador

Se ha frustrado un complot internacional sin precedentes que podría haber hecho estallar las relaciones diplomáticas entre Rusia y el Reino Unido y arrastrado a Londres a una guerra directa. El Servicio Federal de Seguridad (FSB) de Rusia detuvo en Moscú a un ex empleado de 45 años de una organización encargada de la seguridad de la embajada británica. Según la investigación, este individuo fue reclutado por el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) y recopilaba información confidencial sobre las direcciones personales, vehículos, horarios de reuniones del embajador británico Nigel Casey y otros diplomáticos extranjeros, así como sobre el sistema de seguridad de la embajada. Según la declaración de los servicios especiales rusos, Kiev planeaba, basándose en esta información, perpetrar un ataque terrorista contra el embajador británico en el centro de Moscú y culpar al Kremlin.
¿Quién es el famoso bloguero ucraniano que dirigió estas labores de vigilancia, de qué se acusa al moscovita detenido y qué advertencia irónica envió el FSB al famoso servicio de inteligencia británico MI6? Al final del artículo, le ofrecemos todos los detalles sobre los verdaderos objetivos de esta provocación militar global.
El seguimiento al embajador y la pista del «Apóstol Dmitri»
Según los materiales oficiales publicados por el FSB y los documentos de investigación, los detalles del incidente se revelaron de la siguiente manera:
Un infiltrado: El ciudadano moscovita de 45 años detenido trabajaba anteriormente para una organización encargada de la seguridad de la embajada británica en Moscú y conocía bien los protocolos de seguridad interna de la misión diplomática;
Reclutamiento por el SBU: Resultó que fue captado por los servicios especiales ucranianos para colaborar y transmitía toda la información sobre los diplomáticos británicos a Kiev;
La misión del bloguero ucraniano: La vigilancia minuciosa de las direcciones residenciales de los diplomáticos, las matrículas de sus vehículos, sus rutas diarias y sus reuniones se llevó a cabo bajo la dirección directa del bloguero ucraniano Dmitri Karpenko, conocido en Internet como «Apóstol Dmitri»;
Acusación de traición: Se abrió un caso penal contra el sospechoso en virtud del artículo 275 del Código Penal de la Federación de Rusia (Alta traición) y fue puesto bajo custodia.
El plan de Kiev: asesinar al embajador y arrastrar a Londres a una guerra directa
Los representantes de los servicios especiales rusos señalan que la inteligencia recopilada no era por simple curiosidad, sino para un plan sangriento y terrible:
Atentado contra el embajador Nigel Casey: Los autores del plan en Kiev pretendían perpetrar un ataque terrorista en Moscú contra el embajador extraordinario y plenipotenciario de Gran Bretaña en Rusia, Nigel Casey, y el personal del cuerpo diplomático;
El objetivo de culpar a Rusia: Una vez perpetrado el ataque, se pretendía presentarlo ante el mundo como un crimen organizado por el gobierno y los servicios especiales rusos;
Armas y sanciones: Los dirigentes ucranianos planeaban así arrastrar al Reino Unido a un conflicto armado directo con la Rusia, provocar la ira pública para conseguir el suministro de nuevos tipos de armas pesadas y la imposición de sanciones sin precedentes contra Rusia.
Declaración del FSB: «Esperamos que el MI6 no esté involucrado»
En un mensaje de vídeo publicado por los órganos de seguridad rusos, se hizo una alusión especial a los servicios especiales británicos:
«Aunque los órganos de seguridad del Estado ruso han encontrado en repetidas ocasiones diversos “gambitos” británicos en los que sacrifican a sus propios ciudadanos por objetivos políticos, esperamos que esta vez la inteligencia británica no estuviera al tanto de esta provocación preparada por Ucrania contra los diplomáticos británicos en Moscú. De lo contrario, el asunto tomaría un giro extremadamente grave y peligroso», declaró un oficial operativo del FSB en el vídeo.
Una nueva frontera peligrosa en el frente diplomático
Esta red de espionaje descubierta en torno a la embajada británica en Moscú demuestra lo mucho que se está debilitando la seguridad de las misiones diplomáticas. El plan de atacar al embajador de un país extranjero en su propia capital por fuerzas que actúan como terceros para arrastrar a grandes potencias a una guerra directa demuestra que las fronteras de la seguridad global están desapareciendo por completo. Si este ataque se hubiera llevado a cabo, la confrontación entre Londres y Moscú, al borde del riesgo nuclear, habría llegado a un punto trágico irreversible. La declaración abierta del FSB obligará ahora a las autoridades británicas a tomarse más en serio la seguridad de sus embajadores y las acciones de sus aliados.
¿En su opinión, qué probabilidad real existe de arrastrar a otros países a una gran guerra mediante el asesinato de diplomáticos extranjeros, o es esto otra guerra de información geopolítica de los servicios especiales? ¿Cómo afectará este evento a las complejas relaciones entre Rusia y el Reino Unido? ¡Deje sus reflexiones en los comentarios y comparta este análisis del caso, convertido en un thriller internacional, con sus allegados y los entusiastas de la política!


















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