Kreios Space prueba un motor espacial que funciona en la atmósfera terrestre

La empresa española Kreios Space se prepara para probar un motor espacial único que utiliza la atmósfera terrestre como fluido de trabajo. Según ixbt.com, si el experimento concluye con éxito, la tecnología Air-Breathing Electric Propulsion (ABEP) permitirá que los satélites operen durante años en órbitas muy bajas sin grandes reservas de combustible. Al respecto, Ixbt.com informa .
Según el plan de los especialistas, el primer satélite experimental equipado con el sistema ABEP se colocará en una órbita terrestre muy baja, conocida como VLEO. Aunque la fecha exacta del lanzamiento aún no se ha anunciado oficialmente, Kreios Space trabaja con la vista puesta en 2027. El principio de funcionamiento de este nuevo sistema recuerda al de un motor de reacción convencional, pero utiliza una atmósfera extremadamente enrarecida en lugar de aire denso.
Cómo funciona la innovadora tecnología
Durante el vuelo, el dispositivo captura las moléculas de gas residuales del entorno y después las calienta y ioniza. El plasma resultante se acelera y sale expulsado del motor, generando el empuje necesario. La principal ventaja de este enfoque es que el aparato no necesita un suministro constante de combustible desde la Tierra. La energía eléctrica necesaria para el motor procede de paneles solares, mientras que el fluido de trabajo que produce el empuje se obtiene directamente de la atmósfera.La tecnología ABEP se está desarrollando específicamente para las órbitas muy bajas, conocidas como VLEO, situadas aproximadamente entre 100 y 400 kilómetros de altitud. Sin embargo, estas alturas también presentan una desventaja importante: incluso una atmósfera extremadamente tenue ejerce una resistencia considerable sobre el satélite, reduciendo gradualmente su velocidad y altitud. Los motores convencionales pueden compensar este frenado, pero sus reservas de combustible se agotan rápidamente durante el funcionamiento continuo.
Llevar la calidad y las capacidades de comunicación a un nuevo nivel
La nueva tecnología propone convertir este problema en una ventaja. La atmósfera que frena el satélite se convierte al mismo tiempo en una fuente de fluido de trabajo para su motor. Si el sistema logra capturar suficientes moléculas y acelerarlas de forma eficiente, el aparato podrá mantener su órbita de manera continua.Para su primera misión de demostración, Kreios Space eligió la plataforma MP42 de la empresa lituana Kongsberg NanoAvionics. Los ingenieros de NanoAvionics están adaptando el satélite al dispositivo experimental e integrando con éxito el sistema ABEP. Las órbitas muy bajas atraen a las agencias espaciales por varias razones: cuanto más cerca está un satélite de la Tierra, más precisas son las imágenes que pueden obtener sus instrumentos ópticos. Esto es importante para la teledetección, la cartografía y la vigilancia de objetos en la superficie terrestre.

















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