La prueba más importante en la historia de SpaceX: Starship alcanza la órbita

La prueba más importante en la historia de SpaceX: Starship alcanza la órbita

SpaceX está realizando preparativos serios para su 14.º vuelo de prueba, que se espera sea un punto de inflexión para la historia de su enorme nave espacial Starship. Si se obtiene el permiso de los organismos reguladores pertinentes, esta histórica Flight 14 está programada para el 22 de septiembre de 2026. Se espera que este vuelo abra una nueva etapa no solo para la empresa, sino para toda la industria espacial global, ya que por primera vez la nave entrará en una trayectoria orbital completa. Así lo informa Ixbt.com en su reporte.

Se ha informado que todas las pruebas realizadas hasta ahora se llevaron a cabo a lo largo de trayectorias suborbitales con el fin de probar gradualmente nuevas tecnologías y minimizar los riesgos. El próximo vuelo tendrá un formato completamente diferente. Starship alcanzará una órbita de aproximadamente 275 kilómetros, realizará seis vueltas completas alrededor de la Tierra y pasará casi 10 horas en el espacio.

Programa orbital y lanzamiento de satélites Starlink V3

Una vez finalizado con éxito el programa orbital, la nave ejecutará un impulso de frenado para salir de la órbita y entrar en la atmósfera terrestre. Después, se prevé un amerizaje controlado en el océano Pacífico, al oeste de Chile. Antes de esta peligrosa maniobra, los expertos deben verificar estrictamente la operatividad de todos los sistemas críticos y asegurarse de que haya suficiente reserva de combustible para un regreso seguro.

Otra de las tareas principales de la misión es llevar por primera vez satélites Starlink V3 de nueva generación a las latitudes orbitales. Starship debe transportar 26 de estos grandes dispositivos al espacio de una sola vez. Según datos de la empresa, cada satélite de nueva generación tiene la capacidad de aumentar el ancho de banda de la red hasta 1 Tbit/s. La capacidad total de este vuelo será de 26 Tbit/s, lo que significa aproximadamente diez veces más que las unidades Starlink V2 Mini lanzadas con el cohete Falcon 9.

Tras ser desplegados en el espacio, los dispositivos abrirán de forma independiente sus paneles solares y antenas para establecer enlaces de radio y láser con la infraestructura terrestre y otros aparatos. Luego, utilizarán sus motores integrados para elevarse a las órbitas de trabajo necesarias. Si los sistemas superan las pruebas con éxito, podrían comenzar a prestar servicio a los usuarios en pocas semanas.

Cambios técnicos en la nave y el propulsor Super Heavy

Los ingenieros también han mejorado significativamente la nave para el vuelo Flight 14. En particular, se ha reforzado la fijación de las placas de protección térmica y se han rediseñado los puntos más débiles donde el plasma podría penetrar bajo el revestimiento. Cabe destacar que, por primera vez, se instalaron en esta unidad dos placas retiradas de la nave Ship 40, que ya había volado en el espacio. Esto servirá como la primera prueba práctica de reutilización de elementos de protección térmica de Starship.

Sin embargo, el propulsor Super Heavy no será atrapado esta vez por los brazos mecánicos de la torre Mechazilla. Tras la separación de las etapas, realizará un giro y frenado para amerizar de forma controlada. Esta decisión cautelosa se explica por los problemas surgidos en el vuelo anterior, incluyendo la parada prematura de tres motores centrales debido a signos de congelación y el hecho de que solo ocho de los trece motores funcionaron durante la maniobra de aterrizaje. Para garantizar la seguridad, SpaceX modificó el sistema de filtración de combustible y actualizó el software de reinicio de los motores.

Si las pruebas del Flight 14 dan los resultados esperados, el siguiente paso para SpaceX será un intento histórico aún más ambicioso: la empresa pretende atrapar la nave Starship que regresa utilizando los mecanismos de la torre Mechazilla en pleno vuelo, ya en su 15.º vuelo.

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