Un espía « invisible » en el fondo del océano: crean un robot inspirado en el « pez remo » para no asustar a la fauna marina

Por encargo de la Oficina de Investigación Naval de los Estados Unidos, científicos de la escuela de ingeniería de la Universidad Cornell han comenzado a diseñar un nuevo tipo de vehículo submarino para explorar el fondo oceánico. El equipo dirigido por el profesor Rob Shepherd tiene la misión de crear un robot de gran tamaño capaz de moverse bajo el agua sin ruido y sin asustar a la fauna marina.
Para resolver este complejo desafío de ingeniería, se inspiraron en una de las criaturas más misteriosas de las profundidades, conocida popularmente como « pez remo » o regaleco.
El arte de nadar sin mover el cuerpo
Este pez gigante, que puede alcanzar hasta 8 metros de longitud, posee una característica biológica única para la propulsión submarina:
Cuerpo rígido: A diferencia de las anguilas u otras criaturas marinas que ondulan todo su cuerpo, el regaleco mantiene su cuerpo casi inmóvil, recto y rígido mientras nada;
Aleta silenciosa: La fuerza motriz principal se genera a través de su larga aleta dorsal en forma de cinta que se extiende a lo largo de su cuerpo;
Control preciso: Las microondas generadas por esta aleta permiten al pez avanzar, retroceder y dirigir sus movimientos con una precisión perfecta, sin emitir el menor ruido.
Dado que el cuerpo de este animal se desintegra rápidamente fuera del agua, los investigadores, en colaboración con el ictiólogo William Bemis, utilizaron tomografía computarizada, rayos X del Smithsonian Institution y modelado anatómico detallado.
Cientos de «joysticks» bajo la piel: ¿cuál es el secreto de la invención?
Al estudiar la anatomía del pez, los investigadores descubrieron una estructura cinemática compleja bajo la piel, probada por primera vez en la evolución:
Articulaciones esféricas: Los cientos de radios óseos finos que sostienen la aleta dorsal están fijados a articulaciones esféricas especiales que funcionan como pequeños «joysticks»;
Control independiente: Cada radio es accionado individualmente por músculos y cartílagos específicos, permitiendo que cualquier parte de la aleta gire de forma independiente;
Ondas opuestas: La membrana que une los radios es capaz de transmitir ondas de movimiento en dos direcciones opuestas simultáneamente. Como resultado, el pez cambia drásticamente de velocidad y trayectoria sin doblar su cuerpo.
Aplicación en robótica: un observador «invisible» para el océano
El equipo de Rob Shepherd está desarrollando robots submarinos biomiméticos capaces de maniobrar con alta precisión copiando esta biomecánica.
Esta invención revolucionará no solo la vigilancia estratégica naval, sino también el estudio de los frágiles ecosistemas oceánicos, muy sensibles al ruido humano y técnico. Estos robots permitirán recopilar datos valiosos en las profundidades misteriosas sin perturbar la vida submarina ni el equilibrio ecológico.

















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