Se reveló el nombre de la batería más duradera en los coches eléctricos Tesla

En el mercado de los coches eléctricos, la vida útil de la batería y su capacidad para retener la carga siguen siendo uno de los factores más importantes para los compradores. Los resultados de un estudio a gran escala realizado por la empresa sueca Carla, especializada en la venta de coches eléctricos usados, revelaron una realidad inesperada. Resulta que las baterías de litio-ferrofosfato (LFP) de CATL, instaladas en los modelos Tesla Model 3, duran más que cualquier otro tipo de batería. Así lo informa Ixbt.com informa .
Como parte del estudio, se analizaron los resultados de 9 954 pruebas reales realizadas entre 2022 y 2024 utilizando el sistema de diagnóstico AVILOO. Los resultados mostraron que, incluso después de recorrer más de 100 000 kilómetros, el Tesla Model 3 equipado con una batería CATL conservó el 93,3 % de su capacidad original. Esta cifra es significativamente superior a la de las baterías basadas en níquel, consideradas más caras y tecnológicamente complejas.
La confrontación entre níquel y fosfato
A modo de comparación, las versiones con baterías de níquel producidas por LG Chem mostraron un resultado del 91,5 %, mientras que las modificaciones con baterías Panasonic se situaron en la parte inferior de la lista con un 89,8 % y 88,2 %. Por lo tanto, se determinó que la diferencia en la durabilidad de la batería entre coches del mismo modelo puede llegar hasta el 5 %.Los expertos explican que el éxito de las baterías LFP está relacionado con la estabilidad térmica de su composición química. Las baterías de litio-ferrofosfato son resistentes a altas temperaturas y no pierden sus propiedades durante largos periodos. Esto supone una gran ventaja, especialmente en climas cálidos o con procesos de carga frecuentes.
Facilidad de uso
Otro aspecto importante es que Tesla recomienda a los propietarios de coches con baterías de níquel cargar su vehículo al 80-90 % para el uso diario. Las baterías LFP, por el contrario, aceptan fácilmente una carga del 100 % sin que esto afecte prácticamente a su degradación (desgaste). Esto permite a los conductores utilizar todo el potencial de su vehículo con total tranquilidad.El cambio a baterías LFP en las versiones base de modelos populares de Tesla, como el Model 3 y el Model Y, se vio inicialmente como una medida para reducir costes y la dependencia del níquel. Sin embargo, en la práctica, esta decisión se justificó no solo económica, sino también técnicamente. Teniendo en cuenta la creciente popularidad de los coches eléctricos, los modelos equipados con baterías CATL podrían ser la opción más óptima para un uso a largo plazo.
Según ixbt.com, se espera que los resultados de este estudio influyan en la formación de precios de los coches eléctricos en el mercado de segunda mano. Ahora es natural que los compradores presten especial atención no solo al kilometraje, sino también a la marca de la batería instalada en el vehículo.

















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