Un hallazgo de medio siglo: ¿cómo se conservó un barril único de 40 kilos dentro de un glaciar?

Un hallazgo de medio siglo: ¿cómo se conservó un barril único de 40 kilos dentro de un glaciar?

En los altos picos de la provincia del Tirol del Sur, en el norte de Italia, ocurrió un hecho sorprendente que desafió las leyes de la naturaleza y el tiempo. En una grieta de un glaciar alpino se encontró un barril de cerveza (keg) que desapareció hace casi medio siglo, a finales de la década de 1970, y que se ha conservado impecable hasta hoy.

Según informa «Bild na russkom», al abrir el barril, que permaneció prisionero del hielo durante casi 50 años, se descubrió que su calidad, su color ámbar e incluso su nivel de carbonatación apenas habían cambiado.

Un barril caído de un helicóptero y búsquedas incesantes

Esta inusual historia comenzó hace muchos años con un incidente extraordinario:

  • Caída desde el aire sobre el glaciar: A finales de la década de 1970, un barril de cerveza cayó de la red de transporte de un helicóptero que entregaba suministros a un refugio de montaña, desapareciendo en una profunda grieta glaciar;

  • La caza a lo largo de los años: El corredor de montaña Daniel Oberlexner escuchó esta leyenda del dueño de un refugio local y, cada vez que subía a las alturas, tenía la costumbre de buscar el barril perdido entre los glaciares;

  • El regalo de la naturaleza: Debido a una fuerte tormenta y al deshielo natural de los glaciares ocurrido este verano, el barril metálico, enterrado durante 48 años, salió a la superficie inesperadamente.

«Operación rescate»: el viaje de la carga de 40 kilogramos al valle

Bajar este hallazgo único de forma segura se convirtió en una verdadera aventura ardua:

  • Travesía sobre hielo y rocas: Oberlexner cargó el pesado barril de 40 kilogramos en un carro especial y lo arrastró a pie durante varios kilómetros a través de glaciares y escarpados acantilados rocosos;

  • Descenso por teleférico: Luego, el hallazgo fue bajado a salvo al valle mediante un teleférico. Según el buscador, aunque este proceso fue extremadamente difícil, completó el trabajo hasta el final.

Conclusión del experto: ¿por qué la bebida de 1978 no se echó a perder?

Al llegar al valle, Daniel Oberlexner entregó el barril a su jefe, Lukas Harpf, un experimentado comerciante y experto en bebidas, para que lo examinara:

  • «En estado impecable»: Según el sello del barril, el año 1978 está grabado en él. El experto probó el producto y dijo: «Su estado era ideal. Su sabor único, su hermoso color ámbar e incluso la cantidad de dióxido de carbono (gas) se mantuvieron en niveles normales»;

  • El fenómeno de la no congelación: Normalmente, una cerveza de barril abierta puede conservarse desde unas pocas semanas hasta unos meses. Según la hipótesis de Harpf, el barril no se congeló por completo hasta convertirse en piedra dentro del glaciar, sino que mantuvo sus propiedades primarias durante casi medio siglo gracias a que se conservó una temperatura fresca en un entorno con aislamiento térmico constante.

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