La NASA envía tres rovers con IA para investigar la Luna

La NASA envía tres rovers con IA para investigar la Luna

La NASA se prepara para implementar el proyecto CADRE (Cooperative Autonomous Distributed Robotic Exploration), que consiste en explorar la superficie lunar de forma colaborativa sin control directo desde la Tierra. Según informa Ixbt.com, en esta misión innovadora, tres rovers autónomos viajarán al satélite natural de la Tierra en 2026 para realizar tareas científicas sin intervención humana. Así lo informa Ixbt.com informa al respecto.

El objetivo principal de la nueva misión es probar la coordinación de varios dispositivos pequeños que utilizan IA y comunicación mutua para moverse sin comandos constantes de los operadores terrestres. Cada pequeño robot está equipado con paneles solares, cámaras modernas y un potente sistema de computación que permite la toma de decisiones autónoma.

Movimiento autónomo y distribución de tareas en la Luna

Según los planes, los tres rovers aterrizarán en la región de Reiner Gamma, situada en el Océano de las Tormentas en la cara visible de la Luna. Tras ello, comenzarán a explorar en profundidad la superficie lunar y sus capas subyacentes mediante cámaras y georradares. Los dispositivos decidirán por sí mismos cuándo moverse, qué ruta elegir y cómo evitar obstáculos.

Los expertos explican que los operadores solo asignan a los robots una tarea general, como «explorar un área específica». A partir de ahí, los rovers distribuyen el área y la carga de trabajo entre ellos según los recursos y las condiciones disponibles. Cada dispositivo traza su propia ruta segura e intercambia información con los demás a través de una estación base.

Condiciones extremas y soluciones técnicas

Debido a la falta de atmósfera en la Luna, los dispositivos se enfrentan a una fuerte radiación solar, y la temperatura diurna en la superficie puede alcanzar los 114 grados. Además, los cálculos necesarios para la navegación autónoma generan calor adicional. Por ello, los ingenieros han dividido el funcionamiento de los rovers en ciclos especiales de 30 minutos.

Tras el periodo de actividad, los aparatos se apagan temporalmente para evitar el sobrecalentamiento, se enfrían y recargan sus baterías con energía solar. Al reiniciarse, vuelven a comunicarse y continúan con el trabajo. Esta misión de corta duración, prevista para 14 días, servirá para probar a fondo la capacidad de trabajo en grupo en condiciones lunares reales.

Este proyecto se basa en los logros de las misiones anteriores de la NASA en Marte. Por ejemplo, más del 90 % de los movimientos del rover Perseverance ya se realizan de forma autónoma, aunque la dirección general sigue siendo definida por especialistas en la Tierra. En la Luna, CADRE da un paso más allá, donde varios dispositivos no solo deberán encontrar el camino, sino también compartir y ejecutar una misión científica común.

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