Termina el histórico y prolongado apagón de internet en Irán

Un evento sin precedentes y verdaderamente siniestro en la historia de la humanidad y el mundo digital moderno ha llegado a su fin. Según una declaración oficial de NetBlocks, la influyente organización internacional de monitoreo que rastrea los problemas de la red global, las redes sociales y los sistemas de internet fueron parcialmente restaurados en todo Irán el 26 de mayo.
El pueblo iraní permaneció completamente aislado del mundo exterior, atrapado en la oscuridad digital durante exactamente 88 días, es decir, 2.093 horas. Los analistas consideran que este es el «apagón» nacional más largo y grande en la historia moderna. En este artículo, analizamos los factores políticos subyacentes, los devastadores costos económicos a la sombra de la guerra y los dolorosos testimonios de los iraníes que quedaron en estado de shock tras el regreso de la red.
Complejidad política y colapso económico
El bloqueo digital en Irán comenzó el 8 de enero, en el contexto de protestas masivas contra la política gubernamental. Después de unas semanas, la conectividad pareció mejorar ligeramente, pero después de que Estados Unidos e Israel lanzaran ataques militares directos sobre territorio iraní el 28 de febrero, el gobierno de Teherán bloqueó nuevamente internet por completo bajo el pretexto de la seguridad.
El factor que obligó al gobierno a retractarse de esta decisión y restaurar la conectividad, aunque sea parcialmente, es la crisis económica causada por la guerra:
Pérdida diaria: Según un informe de abril de Afshin Kolahi, representante de la Cámara de Comercio de Irán, la economía del país perdió 70-80 millones de dólares al día debido a la falta de internet.
Riesgo de desempleo: El ministro de Comunicaciones, Sattar Hashemi, señaló que de los 90 millones de habitantes del país, casi 10 millones dependían directamente de internet para sus ingresos diarios y su profesión.
Durante el bloqueo, el comercio en línea en las redes sociales colapsó por completo. Fue imposible encontrar dispositivos satelitales Starlink para acceder a la red, y el precio de los programas VPN simples se disparó a niveles inimaginables. Lo peor de todo es que su uso conllevaba la amenaza de encarcelamiento.
Diversas reacciones de los iraníes: ¿Libertad o nuevo dolor?
La población recibió el regreso parcial de la red (algunos mensajeros y sitios populares siguen bloqueados) con sentimientos encontrados. Algunos lo ven como un escape de un cautiverio de larga duración.
Voces reflejadas en la prensa internacional:
Un sentimiento de libertad (artista de Teherán, The Guardian): «Encendí un cigarrillo, puse mi música favorita. Mi esposo Ali y yo no pudimos contener las lágrimas y lloramos. Nos convencimos de que este era el sentimiento de verdadera libertad que viene después de que cae un régimen...»
Dolor y rabia (fotógrafo de la capital): «Es ridículo que los medios occidentales presenten esto como una especie de logro del gobierno. ¡Internet es nuestro derecho fundamental! Debido al apagón, no trabajé durante 6 semanas, me endeudé. Incluso ahora, la conexión móvil no funciona correctamente».
La tragedia de los blogueros (jugador de Isfahán, AP): «Perdí por completo a mi audiencia en YouTube e Instagram. Muchos de mis colegas tuvieron que vender sus equipos y computadoras para sobrevivir y se cambiaron a otros campos».
«No regresó nuestra libertad a la red, sino nuestras penas»
El mayor golpe psicológico y shock ocurrió cuando, tan pronto como se encendió internet, la gente vio por primera vez videos y fotos de la horrible destrucción durante la guerra, ciudades en ruinas y los funerales de cientos de sus compatriotas.
Una amarga confesión de un profesor de Teherán al diario The Guardian: «Mis redes sociales están desbordadas de videos de luto: madres gritando, niños acostados sobre las tumbas de sus padres. Tengo el corazón roto. Ni Estados Unidos, ni Israel, ni el gobierno ganaron esta guerra; nosotros somos los principales perdedores. Perdimos nuestra juventud, nuestro sustento y nuestra fe en el mundo. No regresó nuestra libertad a la red, sino nuestras penas».
¿Qué se espera en el futuro?
Desafortunadamente, el liderazgo iraní, que se ha radicalizado tras los enfrentamientos militares con Estados Unidos e Israel, no tiene intención de abandonar las restricciones virtuales en el futuro. Los observadores políticos internacionales creen que los funcionarios de Teherán están considerando abandonar los apagones nacionales en favor de implementar un sistema de control digital total y filtrado estricto basado en el modelo chino.
Sigan con nosotros la situación en las regiones más complejas y convulsionadas del mundo, queridos lectores. ¡Manténganse atentos!
¡Lee “Zamin” en Telegram!