La NASA inicia operación de rescate de Swift, uno de los telescopios más antiguos del espacio

La NASA ha puesto en marcha una misión única para evitar que el telescopio Neil Gehrels Swift Observatory, fundamental para la exploración espacial, se desintegre en la atmósfera terrestre. Como parte de esta operación, el cohete Pegasus XL realizó su último vuelo para colocar en órbita el dispositivo especial LINK. Esta misión destaca no solo por su importancia científica, sino también por ser el primer intento en la historia de una empresa privada para trasladar un satélite gubernamental a otra órbita. Así lo informa Ixbt.com en su noticia.
El observatorio Swift ha estado investigando los brotes de rayos gamma y eventos de alta energía en el espacio desde 2004. Sin embargo, tras más de veinte años de servicio, el aumento de la actividad solar y la resistencia atmosférica redujeron significativamente la órbita del telescopio. Debido a que el dispositivo no posee motores propios, no puede aumentar su altitud de forma autónoma, lo que planteaba el riesgo de que cayera a la Tierra en los próximos años.
El dispositivo de rescate LINK y detalles de la operación
según datos de ixbt.com, la tarea de rescatar el telescopio ha sido encomendada al aparato LINK, desarrollado por la empresa Katalyst Space Technologies. Según el plan, LINK se acercará al telescopio en las próximas semanas para realizar una inspección detallada. Posteriormente, sujetará el observatorio Swift mediante tres manipuladores robóticos. Se espera que este proceso sea una de las operaciones técnicas más complejas en el espacio.Una vez finalizado con éxito el proceso de captura, se activarán los motores iónicos del aparato LINK. Estos elevarán lentamente ambos dispositivos juntos hacia una órbita segura a 600 km de altitud. Si todo sale según lo previsto, los científicos de la NASA podrán seguir estudiando los misterios del universo con el telescopio durante varios años más.
Los aspectos financieros y legales de la misión también son singulares. La NASA ha firmado un contrato de 30 millones de dólares con Katalyst Space Technologies para este proyecto. Esto demuestra la audaz entrada del sector privado en el mercado de mantenimiento y preservación de infraestructuras espaciales. Anteriormente, tales tareas complejas eran realizadas únicamente por las propias agencias gubernamentales.
El vuelo final del cohete Pegasus XL
Este lanzamiento supuso el final histórico del cohete Pegasus XL. Durante sus 36 años de actividad, este cohete, que cumplió 45 misiones, fue famoso por su sistema único de «lanzamiento desde el aire». En esta ocasión, el avión L-1011 Stargazer transportó el cohete sobre las islas Marshall y lo soltó a una determinada altitud. Acto seguido, los motores del cohete se encendieron para entregar la carga en órbita.El Pegasus XL fue considerado el candidato más apto para la misión Swift precisamente por esta característica: la capacidad de alcanzar la órbita incluso desde puntos inconvenientes donde no era posible despegar desde cosmodromos terrestres. Ahora, este legendario cohete concluye su misión y pasa a formar parte de la historia de la industria espacial. Se espera que sea sustituido por una nueva generación de vehículos de transporte más económicos y eficientes.
En conclusión, si la misión Swift Boost termina con éxito, abrirá una nueva era en la restauración de satélites «muertos» o que están saliendo de su órbita. Para los entusiastas del espacio, estos logros tecnológicos, especialmente el desarrollo de la astronáutica privada, son fundamentales para reducir el precio de los satélites y mejorar la calidad del servicio en el futuro.

















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