Los astrónomos no encontraron esferas de Dyson en 129 galaxias

Un grupo internacional de científicos ha concluido el mayor estudio de la historia destinado a detectar rastros de civilizaciones tecnológicas en el espacio interestelar. Según ixbt.com, los astrónomos analizaron 129 galaxias cercanas y no encontraron en ninguna pruebas que confirmaran la existencia de esferas de Dyson ni de meg estructuras similares planteadas anteriormente. Aun así, esta investigación a gran escala permitió desarrollar un método científico mucho más preciso y riguroso para buscar civilizaciones extraterrestres en el futuro. Así lo informa Ixbt.com en un artículo.
La idea principal del estudio científico se basa en leyes físicas sencillas. Si una civilización tecnológicamente avanzada hubiera construido alrededor de su estrella un sistema formado por paneles solares, estaciones u otras estructuras gigantescas —un enjambre de Dyson— para aprovechar su energía, la luz absorbida no desaparecería. Inevitablemente tendría que volver a emitirse en el rango de la radiación infrarroja. Por eso, los investigadores buscaron un exceso de radiación infrarroja que no pudiera explicarse por polvo cósmico ordinario, un núcleo galáctico activo o procesos activos de formación estelar.
Se identificaron las zonas más adecuadas para la búsqueda
Durante la investigación, los científicos no solo analizaron datos reales, sino que también probaron mediante un modelo 1419 distribuciones espectrales con distintos parámetros. Se descubrió que las galaxias tranquilas, con una formación estelar lenta y poca cantidad de polvo, son el entorno más favorable para este tipo de búsqueda. En estos sistemas, las fuentes de radiación infrarroja son lo bastante predecibles como para detectar incluso estructuras hipotéticas que absorban solo el 4-5 % de la luz estelar.Sin embargo, la situación se vuelve mucho más compleja en las galaxias con una intensa formación estelar. El polvo interestelar caliente genera por sí mismo un «exceso infrarrojo» y, en estas condiciones, un enjambre artificial tendría que bloquear al menos el 20 % de la energía de la estrella para poder detectarse. Otra dificultad está relacionada con los núcleos galácticos activos, cuyo polvo caliente puede confundirse con el calor residual producido por una tecnología.
Resultados estadísticos y perspectivas
Según los datos reales obtenidos, ninguna de las 129 galaxias estudiadas coincidió de forma estadísticamente fiable con el modelo de un enjambre de Dyson. En las galaxias tranquilas sin núcleo activo, el límite superior mediano de la fracción de radiación interceptada fue de apenas el 0,3 %. En el conjunto de la muestra, este resultado indica que como máximo el 2,6 % de las galaxias estudiadas podría albergar estructuras capaces de bloquear aproximadamente el 25 % de la luz estelar.Los autores también señalaron formas de distinguir la radiación tecnológica de los fenómenos astrofísicos naturales. En particular, la radiación de un enjambre galáctico debería distribuirse a lo largo del disco estelar, mientras que un núcleo activo se concentraría en el centro y el polvo relacionado con la formación estelar reproduciría brazos espirales. En el futuro, los datos de gran campo de PRIMA ayudarán a precisar la parte fría del espectro, tras lo cual los candidatos más interesantes podrán estudiarse con el telescopio JWST.

















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