El calor de un AMD Threadripper hace girar un motor Stirling del siglo XIX

Los procesadores modernos de alto rendimiento son conocidos no solo por realizar cálculos complejos, sino también por liberar una cantidad considerable de energía térmica. Dave W. Plummer, exingeniero de Microsoft y uno de los desarrolladores del sistema Windows, decidió utilizar este calor para un propósito inesperado. Hizo funcionar un motor Stirling, inventado en el siglo XIX, utilizando el calor liberado por un sistema basado en el procesador AMD Threadripper 3970X de 32 núcleos. Lo informa Ixbt.com que se hace eco.
Durante el experimento, un motor Stirling en miniatura se instaló en la parte del chipset de la placa base del sistema. Este dispositivo es capaz de convertir el calor generado por el funcionamiento del ordenador en energía mecánica. Cuando el sistema se calienta, el dispositivo capta la energía térmica, pone el pistón en movimiento y comienza a girar el volante. Este proceso demostró una armonía única entre las tecnologías modernas y una idea de ingeniería de dos siglos de antigüedad.
Motor Stirling: Historia y modernidad
El motor Stirling fue patentado por primera vez en 1816 y pertenece a la categoría de motores de combustión externa. Hoy en día, aunque esta tecnología se utiliza en algunos equipos energéticos e industriales, en la vida cotidiana suele servir como material didáctico para demostrar procesos físicos. En el vídeo publicado por Plummer, se le puede ver primero girar el volante con la mano, tras lo cual el motor continúa girando de forma autónoma únicamente gracias al calor desprendido por el ordenador.Según ixbt.com, estos modelos de motores en miniatura se pueden comprar en plataformas de venta como Amazon por unos 40 dólares. Son tan sensibles que pueden funcionar incluso con el calor de una taza de café caliente o de la palma de una mano. Los procesadores potentes como el AMD Threadripper sirven como fuente de calor estable y suficiente para dichos dispositivos.
Experimento de ingeniería y relevancia práctica
Cabe destacar que este experimento se realizó no como un nuevo método de refrigeración de ordenadores, sino más bien como una demostración científica interesante. Dave Plummer no proporcionó cifras exactas sobre cuánto bajó la temperatura del procesador o cómo afectó este dispositivo al rendimiento del sistema. Sin embargo, esta situación llama la atención sobre la cuestión del aprovechamiento del exceso de energía que desprende el hardware informático.Actualmente, existen diversos proyectos para redirigir el calor desprendido por los centros de procesamiento de datos y los servidores potentes hacia la calefacción de edificios o el calentamiento de agua. El experimento de Plummer mostró la forma más sencilla y visual de convertir la energía térmica en movimiento mecánico. Este tipo de enfoques podrían en el futuro inspirar nuevas ideas para mejorar la eficiencia energética de los dispositivos electrónicos.

















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