« Ya había hablado de esto »: Cannavaro señala el problema de Uzbekistán

La histórica primera participación de la selección de Uzbekistán en el Mundial terminó de forma mucho más difícil de lo esperado. Tres partidos, tres derrotas y 11 goles encajados — Fabio Cannavaro consideró que estos resultados no fueron fruto de la casualidad, sino la consecuencia de un problema que ya se había identificado.
Según el técnico italiano, el Mundial mostró claramente la principal diferencia a la que se enfrentan los futbolistas uzbekos: al más alto nivel, la técnica y la táctica no son suficientes — hay que jugar a gran velocidad durante todo el partido.
Un debut histórico marcado por cifras difíciles
La selección de Uzbekistán se enfrentó a Colombia, Portugal y la República Democrática del Congo en el grupo K del Mundial 2026.
Resultados de nuestro equipo en la fase de grupos:
— Uzbekistán — Colombia — 1-3;
— Portugal — Uzbekistán — 5-0;
— RD del Congo — Uzbekistán — 3-1.
Así, la selección marcó dos goles en tres partidos, encajó 11 y no sumó ningún punto. Ante Colombia, Abbosbek Fayzullaev marcó el primer gol de Uzbekistán en la historia de los Mundiales, mientras que Eldor Shomurodov abrió el marcador contra la RD del Congo. Sin embargo, en ambos partidos los rivales terminaron imponiéndose.
La derrota por 0-5 ante Portugal mostró especialmente la diferencia entre los equipos en ritmo de juego, velocidad para tomar decisiones y calidad individual.
Cannavaro: «Ya había hablado de esto»
En sus declaraciones posteriores al torneo, Fabio Cannavaro destacó que los problemas existentes no eran una novedad para él.
«Si retrocedemos ocho o nueve meses, ya había hablado entonces sobre los problemas del equipo y el nivel de nuestros jugadores. La intensidad del juego siempre estuvo en el centro de nuestras conversaciones: insistimos una y otra vez en que los futbolistas debían moverse a un ritmo alto».
El entrenador esperaba que los partidos del Mundial se disputaran a una velocidad incluso mayor que los encuentros internacionales habituales. En su opinión, algunos creían que Uzbekistán no afrontaría dificultades tan serias en el torneo, pero el cuerpo técnico había previsto el riesgo.
«Sabía perfectamente que el ritmo de los partidos sería muy alto en el Mundial. Quizá muchos pensaron que no tendríamos que afrontar dificultades así, pero yo ya había advertido de ello».
Antes del inicio del torneo, Cannavaro también había prestado especial atención al estado físico de los jugadores y a su capacidad para actuar con alta intensidad. En una rueda de prensa celebrada en mayo, afirmó que mejorar la preparación física del equipo era una de las principales tareas.
Después del amistoso contra Canadá, el entrenador volvió a señalar abiertamente que la intensidad era una de las principales diferencias entre el fútbol internacional y el fútbol asiático.
El problema no es solo la preparación física
La alta intensidad no significa simplemente que los futbolistas tengan que correr más. Implica realizar varias tareas al mismo tiempo:
— iniciar la presión inmediatamente después de perder el balón;
— pasar rápidamente de la defensa al ataque;
— tomar decisiones en pocos segundos bajo la presión del rival;
— desplazarse mucho sin perder la posición;
— mantener el ritmo de juego durante 90 minutos.
En el Mundial, los futbolistas uzbekos pudieron competir de igual a igual con sus rivales en algunos tramos. Sin embargo, cuando aumentó la velocidad del partido, se multiplicaron los errores, se abrieron las distancias entre líneas y los adversarios aprovecharon eficazmente los espacios libres.
Después de la derrota contra Portugal, Cannavaro no responsabilizó a los jugadores. Al contrario, vinculó el 0-5 con sus propias decisiones como entrenador y afirmó que el equipo debía aprender de esta experiencia.
¿Qué deberían cambiar estas derrotas?
El primer Mundial de Uzbekistánfue un fracaso desde el punto de vista de los resultados. Las tres derrotas y el último puesto del grupo lo demuestran claramente. Pero el torneo también reveló qué aspectos del fútbol nacional aún no cumplen con las exigencias del nivel internacional.
La principal conclusión de las declaraciones de Cannavaro es clara: el problema no puede resolverse únicamente durante las concentraciones de la selección. Los jugadores también deben competir regularmente en sus clubes a un ritmo alto, con una fuerte competencia y bajo una gran presión.
Esto exige, en la siguiente etapa:
— aumentar el ritmo de juego en el campeonato nacional;
— reforzar el sistema de preparación física de los futbolistas;
— desarrollar la capacidad de tomar decisiones rápidas en el fútbol juvenil;
— aumentar el número de jugadores que compiten en ligas de alto nivel.
La selección de Uzbekistán cumplió su sueño de clasificarse para el Mundial, pero el torneo mostró una nueva realidad: llegar a la competición y ser competitivo en ella son dos etapas diferentes.
Ahora la cuestión principal no es a quién atribuir las derrotas. Lo importante es saber si comenzarán los cambios sistémicos para resolver los problemas que Cannavaro había señalado de antemano, o si estas lecciones volverán a olvidarse antes del próximo gran torneo.
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