Miles de personas devolvieron a su lugar un castillo de 400 toneladas

En la ciudad de Hirosaki, al norte de Japón, cientos de voluntarios la torre del castillo de Hirosaki de 400 toneladas se unieron para devolverla a su ubicación original, de la que fue trasladada hace 11 años. Utilizando un método tradicional centenario, desplazan lentamente la enorme estructura mediante fuerza humana.
Desde el sábado, grupos de unas 80 personas se turnan para tirar de cuerdas y mover la torre de madera de tres pisos unos pocos centímetros. En el proceso también han participado extranjeros, y en total cerca de 4 000 personas han contribuido a desplazar la torre unos 5 metros hacia su sitio original.
La torre fue trasladada en 2015 80 metros para reparar los muros de piedraque la sostenían. Para no desmantelar la estructura histórica, los ingenieros la elevaron intacta y la colocaron sobre una plataforma temporal mediante rieles metálicos.
Azusa Nimiya, de 46 años y aficionada a la historia y los castillos, viajó desde la región japonesa de Shimane para unirse a las obras. Describió el proceso como «un recuerdo valioso y único en la vida».
Las autoridades locales planean finalizar el traslado con maquinaria pesada en septiembre e instalar la torre permanentemente en sus cimientos en noviembre. La apertura al público tras la restauración del tejado y las fachadas está prevista para 2033 .
Una tradición centenaria continúa
Este proceso se basa en un método antiguo llamado «hikiya», utilizado en Japón para desplazar estructuras mediante fuerza humana. El director del proyecto, Kensuke Hayasaka, destacó que este método permite a las personas no solo estudiar la historia, sino sentirla en la práctica.
La torre del castillo de Hirosaki fue destruida por un rayo en el siglo XVII y reconstruida a principios del siglo XIX. Posteriormente, debido a preocupaciones sobre la solidez de los cimientos de piedra, la torre fue trasladada y devuelta a su lugar original en 1915.
Estos trabajos también buscan preservar la estructura histórica y fijarla sólidamente en sus cimientos antes de la temporada de nieve.
Entre los participantes en el traslado se encuentra Katsumi Terada, de 82 años . Él también participó en el traslado de hace 11 años. Terada comentó que en aquel entonces dudaba de vivir lo suficiente para ver la torre de nuevo en su lugar, pero que hoy se encuentra con buena salud.
De este modo, el proceso de retorno de la torre histórica de 400 toneladas en Hirosaki se convierte no solo en una obra de restauración, sino en un evento histórico único que une a las generaciones.

















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